Si sus contracargos empiezan a representar una cifra real, tiene algunas opciones. Dejar que su procesador envíe de forma automática una refutación genérica, que no cuesta nada y gana de vez en cuando. Pagarle a un servicio de tarifa por éxito un porcentaje de los ingresos recuperados a cambio de acceso a su procesador. O contratar un servicio gestionado de nivel empresarial por un anticipo que suele empezar en cifras bajas de cinco dígitos.
Nosotros ocupamos una cuarta posición. Precio trimestral a tarifa fija, sin acceso a su cuenta, sin un porcentaje de su recuperación, sin envío en su nombre.
Los contracargos llegan en horarios irregulares. Un comercio puede reenviar cinco en una semana y ninguno en las tres siguientes. El precio mensual penaliza las semanas lentas y el precio por carta penaliza las semanas ocupadas, y ninguno le da una línea de costo predecible para presentar ante quien aprueba el presupuesto en finanzas. El precio trimestral a tarifa fija se ajusta al ritmo con que llegan las disputas en realidad.
Lo elegimos porque produce el comportamiento correcto en ambos lados. No nos pagan más por escribir más cartas ni por pelear casos que se debían reembolsar. A usted no se le penaliza por los trimestres en que sus disputas son más pesadas de lo habitual. Tampoco prometemos tasas de éxito. Los bancos emisores deciden los resultados.